2.2 INTERVENCIÓN SOBRE EL DESARROLLO FÍSICO DE LA ACTIVIDAD LABORAL
La intervención del desarrollo físico de la actividad laboral de un celador es bastante importante ya que es un trabajo donde se emplea el cuerpo en todas las funciones. Es por ello por lo que se debe actuar en su evaluación y corregir los errores lo antes posibles, antes de que las lesiones provocadas se agraven.
En primer lugar, vamos a hablar sobre los tipos de cargas a las que se somete el trabajador y los tipos de agarres que realiza.
A la hora de manejar carros con materiales sanitarios o camillas, no se debe tirar ni empujar desde la parte delantera, sino manejar siempre desde una posición que permita movilizarnos con el menor esfuerzo posible, agarrándose desde sus agarraderas correspondientes.
Evitar una sobrecarga, reduciendo así el peso de las cargas soportadas, ya sea al portar pacientes o materiales, emplear objetos de ayuda como pueden ser una sábana o una tabla especializada en la movilización de enfermos.
Es importante enseñar y promover técnicas de levantamiento adecuadas, como doblar las rodillas y usar los músculos de las piernas en lugar de la espalda al levantar objetos pesados. También se debe evitar girar el cuerpo al levantar cargas pesadas para reducir el riesgo de lesiones en la espalda, distribuir el peso de los objetos de manera equitativa también puede ayudar a reducir la tensión en los músculos y articulaciones del celador. En algunos casos, es conveniente utilizar una grúa eléctrica especializada para poder levantar y trasladar a los pacientes con un peso elevado.
En definitiva, para evitar lesiones generadas por cargas que se deben transportar y levantar en el trabajo, debemos tener un previo conocimiento de cómo se deben transportar y agarrar los diferentes instrumentos o personas.
Por otro lado, también son muy importantes las posturas indebidas que realiza este trabajador o incluso los movimientos repetitivos para facilitar o agilizar el trabajo, que a la larga le ocasionaron lesiones, como hemos visto en otros apartados.
Intentar variar la postura del cuerpo (y por ende, de la columna) al estar durante un tiempo prolongado en una posición estática, para así, evitar dolores y tensiones musculares futuras, e incluso posibles desviaciones y desgaste de columna.
Para las situaciones en las que debemos esperar en una posición estática de sedestación hasta que se nos designe alguna tarea, podemos hacerlo empleando una silla con respaldo adaptado o un taburete con ruedas, manteniendo una postura ergonómica.
Los movimientos repetitivos pueden causar estrés y lesiones musculoesqueléticas en el celador. Es importante que se realicen pausas regulares y se alternan las tareas para evitar la sobrecarga de ciertos grupos musculares. También debemos evitar realizar estos movimientos o utilizar utensilios o maquinarias que nos ayuden en esta función, como la grúa que hemos comentado ya que nos evitará el movimiento repetitivo de colocación de brazos en el paciente y rotación de piernas para colocarlos en una silla o camilla, entre otros.
A la hora de realizar esfuerzos que conlleven cargas, asegurar una correcta realización de los movimientos en cuestión, ya que de no ser así, pueden causar lesiones de carácter crónico como lumbalgias o hernias discales, entre otras.
Pedir ayuda a otro celador o cualquier personal sanitario si es necesario para evitar así posturas forzadas o levantamiento del peso de manera no ergonómica.
El celador debe de contar con una buena formación y buen cuidado de su postura corporal a la hora de realizar las distintas tareas de su trabajo. Reconocer la postura, movimiento y tensión muscular con la que se trabaja, puede ayudar a identificar y corregir hábitos posturales incorrectos o movimientos inadecuados durante la actividad física.
De acuerdo a lo comentado en el párrafo anterior, para mejorar y prevenir posturas perjudiciales, podemos ser conscientes de nuestro propio cuerpo reconociendo así las posturas y gestos inadecuados, y por ende, corregirlos. También podemos mejorar en este aspecto si mantenemos una buena condición física (mediante acondicionamiento físico y una dieta equilibrada), y si realizamos regularmente una serie de estiramientos preventivos.
Es esencial disponer de una buena condición física a través de un entrenamiento regular para fortalecer los músculos, mejorar la resistencia y reducir el riesgo de lesiones. Existen programas de acondicionamiento físico y ejercicios específicos para fortalecer los grupos musculares utilizados en su actividad laboral.
Realizar estiramientos regulares antes y después de la actividad física para mejorar la flexibilidad muscular, prevenir la rigidez y reducir el riesgo de lesiones. Así aumentamos la movilidad corporal.
Usar calzado adecuado con buen soporte y amortiguación para los pies, lo cual puede ayudar a reducir el impacto en las articulaciones y mejorar la comodidad y seguridad durante la actividad física.
Por último, en cuanto al calzado adecuado comentado anteriormente, podemos emplear un calzado ergonómico transpirable, con una plantilla moldeable que se ajuste a nuestra pisada y nos permita mantenernos en pie durante un periodo prolongado (en caso de no poder sentarnos, como hemos comentado en el punto anterior) repartiendo nuestro peso equitativamente.
BIBLIOGRAFÍA
1. Características que debe cumplir el calzado sanitario perfecto [Internet]. Worket.es. [citado 3 de mayo de 2023]. Disponible en: https://worket.es/caracteristicas-que-debe-cumplir-el-calzado-sanitario-perfecto/#:~:text=Solo%20se%20trata%20de%20que,y%20desplazarte%20de%20forma%20f%C3%A1cil.
2. Ergonomía aplicada al celador [Internet]. Ocronos. Editorial Científico-Técnica. 2020. [citado 3 de mayo de 2023]. Disponible en: https://revistamedica.com/ergonomia-celador/#Ergonomia
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